Dos mujeres conversando en cierto restaurante:
-Descubrí que no es la doméstica que se está comiendo el Cerelac de los muchachos, es mi marido.
-Jaja, muchacha, todos los maridos se comen el Cerelac!
(yo me retiro para que no me vean riéndome)
Este fue otro capítulo de "Conversaciones ajenas y estúpidas que no me incumben"
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