Algunas líneas que le dediqué a mi padre tras su muerte en 2013.
Un príncipe.
Hay un príncipe tendido
En una cama de hospital va muy grave se nos muere
Ya no hay tiempo se nos va
Nació cojo de las luces Nació tuerto de los sesos
Nació pobre de la lengua Niño mimado travieso
Siempre niño tan malcriado Y tan dichoso como nadie
Siempre tuvo tantas guerras No le faltó quien le amase
Príncipe de la luna
de sabiduría tardía
tu saber no fué de astucia sino de canas y días
Nadie lo habría imaginado
Tú siendo un viejito con nietos
pobres los que decían
que siempre serías pequeño
Solo me queda llorar
tus historias y recuerdos
siempre estuviste conmigo y nunca te dije te quiero.
_______________________________
Acostumbrado.
Estaba tan acostumbrado a que estuvieras aquí
estaba tan acostumbrado a que tu voz retumbara en las paredes
Que todavía no lo creo
que todavía te busco entre la gente
Que todavía pregunto por ti aunque se que duermes, se que duermes.
Plumeburro
Nada que valga la pena leer. Pura pérdida de tiempo.
martes, 24 de abril de 2018
viernes, 21 de octubre de 2016
Cobrando en diciembre 2015 (Post atrasao)
🎶🎵
Penelope
Se puso a trabajar en edición
de comerciales para televisión
y vive amanecía
Penelope
Trabaja en su casa como informal
con el riesgo de tener que cobrar
a los 90 días
Y dicen en el barrio que Penelope cogió
un picoteo pa cobrar un bojote e' cuarto
Llama y llama a la agencia y no le cogen la llamada... van dos años, y Penelope no ha cobrado.
Por favor, tamo en diciembre... paguenmeeeeeee 🎵🎶
Del 6 de diciembre 2015, sobre Máximo José
Tan imposible como evitarla es aceptarla, inesperada pero infalible... Hoy murió un señor al que llegué a apreciar como a un padre, con todo y los pleitos que siempre tienen los padres con sus hijos. Hace casi quince años ese tipo se sentó conmigo, literalmente, casi sin conocerme a enseñarme de edición, de fotografía, de contar historias en 30 segundos, de publicidad, de cine, yo sin saber un carajo de nada y sin saber siquiera de que gigante estaba yo aprendiendo.
Muchos llegaron a preguntarme, años después, que como es que yo seguía trabajando con él si no me convenía, y la respuesta era sencillamente "por ser agradecido"... hace a penas una semana él vino a mi casa a conocer a mi hijo, con su misma energía de siempre y pasamos un muy buen rato hablando pendejadas, y hoy, así sin más, me dicen que se fue. ¿cómo digiere uno eso?
Paz, Máximo José Rodríguez, descansa.
Mil gracias por todo.
viernes, 29 de julio de 2016
Protagonistas.
Cinco de la mañana. A veces con lo de la filmadera hay que levantarse temprano pero hoy no fue eso, era el calor que no me dejaba dormir. Así que busqué un vaso de agua y me detuve a ver por la ventana. Ya estaba aclarando y noté algo rarísimo. Entre las matas de guineo y las demás del patio, que son bastantes, había una cosa blanca, grande, como una columna o algo. Se me aceleró el pulso pero decidí salir a ver que carajo era eso, lentamente, no fuera a ser cosa que andara alguien ahí. Pensé que era una sábana que se quedó tendida pero no, era mucho más grande. Me acerqué sin hacer ruido y noté que era enorme, que sobrepasaba por mucho la altura de los árboles, y entre romper ramas y pisar cosas que no vienen al caso, logré tocar el objeto blanco. Al tocarlo sentí un gran alivio, algo inexplicable, me calmé y sentí como que todo estaba bien, pero luego no me pude soltar, me quedé adherido al objeto y traté con toda mi fuerza de despegarme, pero no pude.
Entonces miré hacia arriba y me di cuenta que el objeto era gigante, como de 20 metros de altura y tenía una forma como de una letra, como de una P ó algo así y al mirar abajo nuevamente me asusté: ya no estaba en el suelo, estaba volando, la P gigante me había llevado con ella, así que me terminé de aferrar a ella para no caerme, aunque de todos modos por lo visto no me iba a soltar. Miré a mi alrededor y vi que había cientos, quizás miles de letras subiendo poco a poco, algunas con personas adheridas y otras no, y miré más arriba y vi que las letras se unían a otras letras y formaban palabras, que a su vez formaban líneas, y esas líneas eran parte de toda una lista inmensa de nombres.
Intenté ladearme, voltear la cabeza para ver si alcanzaba a leer alguno, pero eran demasiados, y todos volando hacia arriba, casi todos con gente asustada colgando. Intenté aguzar los ojos para mirar al principio de la lista, y entonces lo tuve clarísimo: estaba atrapado en la P de mi nombre que se acababa de unir al resto de las letras que lo formaban, con todo y apellido, y todo aquello eran créditos subiendo, como al final de una película y aunque el principio de la lista estaba muy lejos y no distinguía bien lo que decía, sí podía leer la primera palabra que encabezaba los créditos, porque era notablemente más grande que las demás: decía claramente “Fin”.
martes, 18 de agosto de 2015
Monstruos
Una vez mas la ciudad se ve invadida por monstruos gigantes verdes
extraterrestres babosos lanzallamas voladores prehistoricos que
destruyen todo a su paso y amenazan con destruirla totalmente.
El
general bigotudo comisionado jefe de seguridad nacional reacciona ante
la situación y presiona en secreto el botón secreto que está oculto
detras del escondite secreto y dice:
- Este es un trabajo para... ¡¡SuperPendejo!!
- Aquí estoy jefe, ¿cuál es la situación?
- Que bueno que llegaste Pendejo, unos monstruos gigantes verdes extraterrestres babosos lanzallamas voladores prehistoricos amenazan con destruir la ciudad.
-"SUPER" Pendejo es mi nombre... Veo que es grande la destrucción ¿desde cuando ocurre esto?
- Desde hace una semana.
SuperPendejo respira profundo y cierra los ojos. Luego continua...
- Y ¿por qué no me habían llamado?
-Estabamos llamando a Superman, Batman, Spiderman, Los X-Men y los Avengers pero... todos estaban ocupados.
- ¿ajá? ¿Y cuanto e' que hay?
- ¡Son 10,000 peso pa ti!
- Ok, menos el moche de super héroe freelance informal me quedan 9,000.... JEFE, ¿y que e? Ya yo soy un super héroe profesional, y voy a hacer el trabajo yo solo, no es como antes que yo nadamá venia a recoger los escombros que dejaban los otros, no men, ¿como así? Tú sabe que ese e' un trabajo de 100,000 por lo menos; y tú taba llamando a superman que no sale de su casa por menos de 200,000 ¿y entonce?
- Ah po tú ta loco, noooo Pendejo, esto es low budget men... Te puedo sacar 15,000 pero toy perdiendo.
- No, baraja eso, bye.
- Pero Super, eperate, es una emergencia... lo montro, LO MONTRO!!!
- Ah, ¡ahora soy Super! fakyou, lo montro no existen. ¡Abur!
- Que bueno que llegaste Pendejo, unos monstruos gigantes verdes extraterrestres babosos lanzallamas voladores prehistoricos amenazan con destruir la ciudad.
-"SUPER" Pendejo es mi nombre... Veo que es grande la destrucción ¿desde cuando ocurre esto?
- Desde hace una semana.
SuperPendejo respira profundo y cierra los ojos. Luego continua...
- Y ¿por qué no me habían llamado?
-Estabamos llamando a Superman, Batman, Spiderman, Los X-Men y los Avengers pero... todos estaban ocupados.
- ¿ajá? ¿Y cuanto e' que hay?
- ¡Son 10,000 peso pa ti!
- Ok, menos el moche de super héroe freelance informal me quedan 9,000.... JEFE, ¿y que e? Ya yo soy un super héroe profesional, y voy a hacer el trabajo yo solo, no es como antes que yo nadamá venia a recoger los escombros que dejaban los otros, no men, ¿como así? Tú sabe que ese e' un trabajo de 100,000 por lo menos; y tú taba llamando a superman que no sale de su casa por menos de 200,000 ¿y entonce?
- Ah po tú ta loco, noooo Pendejo, esto es low budget men... Te puedo sacar 15,000 pero toy perdiendo.
- No, baraja eso, bye.
- Pero Super, eperate, es una emergencia... lo montro, LO MONTRO!!!
- Ah, ¡ahora soy Super! fakyou, lo montro no existen. ¡Abur!
viernes, 7 de agosto de 2015
¿Que lo que con La Gunguna?
Me tildarán de imparcial al expresar mi opinión sobre esta película por haber tenido yo algo que ver con la post producción, pero no es por eso, y no es que crea que estamos frente al Ciudadano Kane Gato Pardo Kubrick Spielberg Scorsese Bertolucci Guay Mi Mai Palma de Oro local pero pero créanme que esta vale la pena. Voy…
Ya se me adelantaron, ya lo habían dicho, pero para mi esta película es buena como tal aquí y donde quiera, no solo por ser local, es cine de verdad; y en realidad esta no es la única película local de la que pienso esto, pero primero ¿Por qué cine de verdad?
En mi opinión las películas que se ha hecho hasta ahora en nuestro país, salvo muy elogiables excepciones, son proyectos de principiantes que carecen de demasiados elementos para ser considerados "cine" y esto no lo digo en modo despectivo, es que realmente somos principiantes, y como tales estamos logrando muy buenas cosas. Yo mismo en mi área tengo un obscuro pasado de tollos vergonzosos, pero creo que he mejorado algo.
Aunque tenemos décadas haciendo cine publicitario, y gracias a esto la parte técnica ya la teníamos mas o menos resuelta, nuestro cine de ficción a penas comienza, y hacer cine no es nada fácil. Por eso entiendo que es normal que nuestro cine esté lleno de engendros insoportables y una que otra pieza digna y entiendo que todas esas "vainas" que se se ruedan y exhiben anualmente con tanto éxito son parte de un proceso natural, el cual querrámoslo o no, es el que ha mantenido e impulsado la fiebre del cine local a nivel popular (porque a la ley de cine tambien hay que prenderle su veloncito) y ha permitido que llegáramos al que me parece el siguiente eslabón en la evolución del nuestro cine comercial, La Gunguna.
Muchas películas dominicanas tienen elementos buenos que les ayudan pero no las salvan: una buena fotografía… y ya, un par de buenas actuaciones, algunas con buenos chistes, una buena historia mal contada, historias malas bien contadas, algunas técnicamente muy bien logradas y sin mas, pero por primera vez, con La Gunguna, siento que una película local "de ficción y de corte comercial" cristaliza todos estos elementos y muchos otros en una sola pieza que atrapa, emociona, que hace pensar y te deja queriendo más, y resalto entre comillas de ficción y comercial porque en cuanto a "cine" se refiere esta no es la única destacable (por mi) que se ha hecho en la isla, pues por ahí andan La Montaña (mi favorita), Jean Gentil y Dólares de Arena, tres películas estupendas que responden a géneros diferentes y que lamentablemente no son muy atractivas para el público palomitero sabatino.
Pero La Gunguna es más digerible para este sector, y aunque no ha sido un fenómeno en taquilla, sí que ha suscitado otro par de fenómenos: en primer lugar el boca a boca está atrayendo a las salas a un público nuevo, el de clase media-alta que hasta ahora estaba renuente a apoyar el cine local, básicamente huyéndole a pagar por ver ciertas cosas insufribles y en segundo lugar, ha logrado que la gente vuelva a verla, ¡más de dos veces!
Eso yo no la había visto en una película criolla y me parece que está ocurriendo porque da cierta sensación de novedad, de estrenar juguete nuevo, de ver por primera vez una película dominicana de tan alta factura, bien concebida y realizada, sin esos macos que saltan a la vista (o al oído) y súbitamente te sacan de concentración recordándote que estas sentado en el cine fumandote otro intento fallido.
La película gusta al dominicano porque muestra nuestra realidad pero a la vez nos saca de ella por un buen rato, como cualquier otra película extranjera (buena). Es incómodamente realista, y a la vez irreal y bizarra, de un humor en cierto modo fino, entretiene y golpea bien duro y tiene varias lecturas, como la obra de cualquier artista que sabe lo que hace, una lectura sencilla y satisfactoria para el espectador que busca entretenerse un rato y otra más profunda, la que descifra el espectador más crítico y exigente, delatando en su director y guionista a dos tipos que tienen mucho, mucho que decir, y sobre todo que te saca del cine manteniéndote dentro de la historia, discutiendo con los demás qué carajo fue lo que pasó con la pistola, que era lo que quería tal personaje, que pasó con el otro fulano, y hasta averiguando si es verdad lo de Trujillo, y todo esto por un buen rato antes de que vuelvas a recordar que lo que acabas de ver es una película hecha aquí.
Pero todo esto también hace que La Gunguna sea buena universalmente, porque te emociona, te deja queriendo más, es original, está muy bien contada, muy bien actuada, te la crees, te divierte y a la vez muestra nuestra realidad, la dominicanidad explicada en una película: la corrupción, el oportunismo, la miseria, la conformidad, la confianza en soluciones que al final no funcionan, como nuestras leyes que nadie cumple y multas que nadie paga; encomendarse a esa pistola, a ese santo, metresa o candidato, que más que ayudarte termina azarándote la vida, dejándote peor y rendido. La Gunguna, esa pistolita, es nuestro país, pequeño, hermoso, que podría funcionar pero no, no funciona. Es un discurso de denuncia y una sátira de nuestro tigueraje, que sin ser una obra maestra de estatuillas y palmas (o quien sabe) pues tiene sus vicios, nos da una bocanada de esperanza a nosotros los aspirantes, de que no tenemos que seguir la corriente para hacer cine y poder comer de este, y que ya no hay excusa para seguir diciendo que nuestro cine está en pañales, más bien ya está haciéndose hombrecito, o mujercita dependiendo de como se vea, igual ya tiene vello púbico… ehm, olvídense del vello púbico, vallan a ver La Gunguna que no se van a arrepentir.
domingo, 8 de marzo de 2015
Er Diámetro!
En Erredé se utilizan más sistemas de medida que en el resto de los países, gracias a la inagotable creatividad del dominicano que no sirve mas que para engañar al prójimo.
Se emplean indistintamente los sistemas métrico decimal e imperial, dando lo mismo usar centímetros que pulgadas, pies, metros, libras ó kilos, ya que en todo caso una libra varía de colmado en colmado e igual se siguen vendiendo limones por lata; eso a nadie le importa un carajo, ni a mi tampoco.
A lo que me refiero es a las unidades utilizadas popularmente para representar cantidades imprecisas, inciertas o tergiversadas, igual que todo en este país, las cuales me he tomado la molestia de identificar y bautizar solo con el altruista y desinteresado propósito de educar al pueblo.
Empecemos con el sistema "Miñinguesimal", empleado para representar cantidades diminutas, y que cuenta con unidades como el Chín, el Chin-chín, que es la mitad de un Chín, el Chininín ó Chililín (no confundir con chinchilín) y el Chón, que es mucho pero no tanto; por supuesto La Ñinga y la Miñinga que dan nombre al sistema, así como la Chilata, la Chilatica, la Babita y el Aguaje. Este último mide el poco esfuerzo que se hizo sobre algún trabajo específico.
De este derivan los sistemas: Mierdecimal, para medidas imprecisamente milimétricas, y Cretecimal, que utiliza la Cretica como unidad para representar cantidades ínfimas, absurdas y ofensivamente diminutas.
También contamos con el sistema Diablocéntrico, que utiliza al diablo como parámetro comparativo, tanto en peso, tamaño, tiempo, distancia, o cualquier cosa mensurable (ó no) usando términos como "ma' pesao, ma' grande, ma' tarde, ma' jevi, ma' bueno, ma' malo, ma' bonito ó ma' feo quer diablo". La RAE también permite las corruptelas "el diantre" y "er diañe".
Este sistema podría ser muy bien empleado en astrofísica para representar unidades astronómicas, pues, por ejemplo, sería más fácil hacerse una idea de lo que son 1,000 años luz: ma' lejo quer diablo.
Los conductores dominicanos no saben conducir lento y de hecho son los peores del mundo, un dato certificado por múltiples publicaciones de estudios internaciones y supuestamente la velocidad en RD se mide en Kilómetros por hora (km/h), sin embargo a partir de los 60 km/h en adelante la velocidad adopta apelativos comparativos cada vez más raros según la aceleración, como: brisiao, a millón, como un chele, como una pedrá, como un zepelín, ó "como la jonderdiablo", definiciones tales que se aplican tanto en vehículo como a pie,
Los conductores dominicanos no saben conducir lento y de hecho son los peores del mundo, un dato certificado por múltiples publicaciones de estudios internaciones y supuestamente la velocidad en RD se mide en Kilómetros por hora (km/h), sin embargo a partir de los 60 km/h en adelante la velocidad adopta apelativos comparativos cada vez más raros según la aceleración, como: brisiao, a millón, como un chele, como una pedrá, como un zepelín, ó "como la jonderdiablo", definiciones tales que se aplican tanto en vehículo como a pie,
Las unidades del Rato, el Ratico y el Ratazo, para medidas de tiempo indefinidas, que pueden comprender entre minutos y años, junto al infame vengo Ahora que en realidad significa Ahorita, a diferencia de México, en donde Ahorita significa ahora. Aunque en teoría se utiliza para ganar tiempo, este sistema solo sirve para impacientar a quien espere por usted.
El Pedazo, el Pedacito y el Pedacitico (agregando diminutivos hasta el infinito a su conveniencia) que, según datos estadísticos cuya fuente no puedo revelar, representan hasta el 50% de cualquier cosa, y que son unidades que al igual que El Trago y el Traguito, se utilizan para pedir.
El sistema Latyfundista (con Y no con I) que se utiliza de manera regular en los mercados para vender diversos productos agrícolas como cerezas, limones, ajíes, yerbas para té y hasta tierra, medidos por lata o por funda... en serio.
El sistema Latyfundista (con Y no con I) que se utiliza de manera regular en los mercados para vender diversos productos agrícolas como cerezas, limones, ajíes, yerbas para té y hasta tierra, medidos por lata o por funda... en serio.
El sistema Muchisimal, para referirse a grandes cantidades, con unidades como La Paca, La Funda, El mazo, Un Viaje, Un Bojote, Una Caterba, Una Barsa, Un Tró, Un Lote, Una Recua, Un Bollo, Un Chorro, Una Churria y Pila, que al igual que en el sistema Diablocéntrico, se aplica básicamente para exagerar las vainas.
En este sentido propongo que se utilice una de estas unidades, cualquiera, la que que más simpática les caiga, para representar cosas como el precio de la gasolina ó el mismísimo dólar, ya que son tan variables e impredecibles.
Ah, y no se nos puede olvidar la Ñapa, que pertenece al sistema Miñinguesimal, representa una pequeña medida extra indefinida, y está quedando en desuso… Y que si usted ha llegado hasta aquí ha perdido su valioso tiempo leyendo esta porquería ó no tiene oficio. Espero esto no le haya sido de ningún provecho. Na, eso era, bai.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
